
Inspirado en la obra gráfica La anunciación a papá: “Querido padre, no desesperéis... Max Ernst.
Voy a jugar a volar para perder. Sin aguas que me mezan y me arropen tal si fueran las canciones de cuna del hilo musical de mis siniestras pesadillas. La oscuridad y la sombra toman el aposento infantil y las yemas de tus dedos, muslos arriba, sangran mi alma y me dibujan en rojo. Adiós papá.
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