Más contenta que de costumbre, mi hermana bromeaba mientras ponía la mesa. Se le dibujaba una sonrisa en la boca cuando llamaba al novio por su especial y único en el mundo seudónimo :"Cari"
Su gesto cambio ipso facto cuando mi cuñado preguntó inocentemente: -¿A que estás tan contenta porque te sientes guapa?
Ante tal puesta en evidencia de su esencia femenina más frívola sólo pudo ruborizarse y agachar la cabeza con cara de pucheros.
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